Lenguaje inclusivo, disfraza discriminación y violencia hacia las mujeres: Lucila Martínez

Morelia Michoacán a 25 de mayo de 2021.- Se ha optado por el camino fácil del dicho y no del hecho, porque es más sencillo y menos comprometedor asumir como bandera de cambio el lenguaje inclusivo

El llamado lenguaje inclusivo se ha convertido en un disfraz para invisibilizar la discriminación y violencia hacia las mujeres, en donde se ha puesto el acento en la forma y no en el fondo sobre la necesidad de condiciones de género igualitarias, recalcó Lucila Martínez Manríquez, candidata a diputada local del Partido de la Revolución Democrática por el Distrito 16 de Morelia Suroeste.

Ante la incapacidad de resolver de fondo los problemas que aquejan a las mujeres, fundamentalmente en materia de desigualdad y violencia, la candidata refirió que autoridades, representantes populares y actores políticos se han trepado a la lucha de las mujeres por la reivindicación de sus derechos, con la promoción del llamado lenguaje inclusivo para ganar simpatías y adeptos.

“La falsedad ha permeado, ya que se ha optado por el camino fácil del dicho y no del hecho, es más sencillo y menos comprometedor asumir como bandera de cambio el llamado lenguaje inclusivo, en vez de trabajar de fondo por transformar la cultura de violencia que afecta a miles de mujeres y cobra diariamente tantas víctimas”.

Refirió que, en la actualidad con la incorporación del lenguaje inclusivo, diferentes leyes, reglamentos y acuerdos se han convertido en verdaderos laberintos normativos, lo que dificulta su aplicabilidad.

Pero, además, apuntó que el llamado lenguaje inclusivo conlleva situaciones de discriminación para las personas con dislexia, tartamudez o autismo.

Martínez Manríquez recordó que, en países como Francia, se ha prohibido ya el uso del lenguaje inclusivo por representar un obstáculo para la lectura y la comprensión de la escritura, en tanto que la Real Academia de la Lengua Española ya lo ha rechazado y se ha pronunciado al respecto.

“Pretender ser políticamente correctos en el habla con la incorporación del lenguaje inclusivo, es una simulación, ya que en los hechos esto no cambia de fondo la cultura de violencia género. Debemos poner fin a la hipocresía lingüística y trabajar para cortar de raíz, las causas de la violencia contra las mujeres”, subrayó.