Morelia Michoacán a 18 de febrero de 2026.- Habitantes del fraccionamiento Arko San Antonio denunciaron un preocupante ataque protagonizado por una jauría de perros sueltos que dejó a dos personas lesionadas, en un hecho que ha generado miedo e indignación entre los vecinos debido a la falta de atención por parte de las autoridades municipales.
De acuerdo con testimonios recabados en la zona, los hechos ocurrieron cuando las víctimas transitaban por una de las calles del fraccionamiento, momento en que varios perros comenzaron a seguirlas hasta que finalmente las rodearon y atacaron.
Vecinos señalaron que no es la primera vez que se reporta la presencia de canes agresivos en el área.
Las personas afectadas lograron resguardarse con ayuda de otros colonos, quienes intervinieron para ahuyentar a los animales.
Aunque no se ha detallado oficialmente la gravedad de las lesiones, se informó que las víctimas resultaron con heridas y crisis nerviosa tras el incidente.
Lo que más ha causado molestia entre los habitantes es que, pese a múltiples llamadas y reportes previos sobre perros sueltos en jauría, las autoridades no han atendido la problemática de manera efectiva.
Según denunciaron, al solicitar apoyo les pidieron incluso que enviaran un video del momento exacto del ataque para “verificar” la situación y determinar si enviaban una cuadrilla, situación que calificaron como insensible e irresponsable.
“¿Cómo vamos a grabar cuando están atacando? Primero está la vida”, expresó una vecina, quien pidió omitir su nombre por temor a represalias.
Los colonos exigen la intervención inmediata del área correspondiente de control canino y protección animal, así como un operativo para capturar a los perros agresivos y evitar que se registre una tragedia mayor, ya que temen por la seguridad de niños, adultos mayores y personas que salen a trabajar desde temprana hora.
El llamado también se dirige a las autoridades municipales para que atiendan con seriedad los reportes ciudadanos y no minimicen un problema que ya dejó personas heridas y que podría escalar si no se actúa de manera preventiva.
Mientras tanto, el temor persiste en Arko San Antonio, donde salir a caminar se ha convertido en un riesgo latente ante la presencia de perros sueltos que deambulan en grupo sin que, hasta el momento, exista una respuesta clara por parte de la autoridad.

