Por Alejandro Gallegos.
Morelia Michoacán a 19 de mayo de 2018.-Se dieron cita en una de las televisoras más representativas de Michoacán, cuatro candidatos a la Presidencia municipal de Morelia: Daniela de los Santos, por el PRI, Alfonso Martínez, candidato independiente, Carlos Quintana, de la coalición Por Morelia al Frente PAN, PRD y Movimiento Ciudadano y Fausto Vallejo, por el partido Encuentro Social. ¿Quién ganó el debate? En realidad creo que el formato no dio para responder a esta pregunta.
De inicio, el conductor se mostró poco sagaz para delimitar bien los tiempos de participación. El viejo lobo de mar, Fausto Vallejo, se abrogó mucho tiempo para la verborrea, sin que moderador hiciera algo para equilibrar los tiempos.
Esto es algo que las autoridades o los organizadores de los debates deben perfeccionar, para enriquecer la posibilidad de los ciudadanos de conocer más propuestas.
En cuanto al fondo de los temas, Fausto Vallejo, mostró el conocimiento que le da haber sido el casi único político priísta con el que compitieron y ganaron la comuna moreliana. Ofreció cifras y sus ya conocidas frases dicharacheras de político, tipo ranchero.
Carlos Quitana llegó demasiado entrenado. Alguien le dijo que tenía que sonreír en todo momento, y lo hizo inclusive cuando el tema no lo ameritaba. Al final, se enganchó con Alfonso Martínez y le salió el tiro por la culata, porque al mismo tiempo que recriminó al independiente malos manejos, nunca consideró que el Presidente municipal con licencia le regresara con la misma moneda.
Por su parte, Alfonso Martínez se notó inseguro de inicio. Tartamudeante y escondido en gráficas que en realidad poco dijeron. Quiso posicionar sus temas, particularmente al asegurar que Morelia mejora en seguridad pública, pero cometió el grave error de engancharse con Carlos Quintana. Al final, terminó sin posicionar bien sus ideas y mucho menos sin vencer a su rival y excompañero panista, Quintana.
Y Daniela de los Santos se dedicó a hablar de sus propuestas de campaña, que ha venido señalando a lo largo de los días. Por momentos, quedó a deber en cuanto al poco tiempo que utilizaba para esclarecer ideas, y en ocasiones se vio contrariada por el esquema de los tiempos que parecía no acomodarle.
Al final, quien se llevó la noche fue Fausto Vallejo. De último momento, pidió la palabra para hacer un par de denuncias. Una en contra de Alfonso Martínez y otra, en contra de Daniela de los Santos.
Muy envilecido se mostró quien fuera un político fino en su actuar político. Vallejo Figueroa quiso golpear a la candidata, asegurando que el Estado de México la ayudará a ganar la elección. ¿En qué sustentó su aseveración? En nada. No ofreció ninguna prueba, lo que hizo muy fácil de rebatir para la mujer priísta, quien pidió a Fausto demostrara su dicho.
En realidad Fausto no pierde nada siendo pendenciero. La que pierde es la candidata el PRI, si se engancha. A Vallejo Figueroa se le ubica con un 8% en las encuestas y a Daniela de los Santos con más de 20 puntos, de acuerdo a un par de encuestas en poder de Alfonso Martínez.
Respecto al golpe que intentó Fausto Vallejo sobre el Presidente Alfonso Martínez, sucedió algo similar que con la priísta. Vallejo Figueroa leyó en el foro una presunta lista de obras asignadas de forma directa por el Presidente con licencia, que si bien impactaron en ese momento, legalmente no significan nada.
Unas hojas mostradas en televisión no son pruebas, más que en la mente torcida de alguien.
Así sucedieron las cosas en el primer debate entre quienes aspiran a la alcaldía de Morelia; una Daniela que se siguió su guión de posicionamiento, pero incómoda con el formato, un Quintana y un Alfonso Martínez que mostraron una especie de odio personal y un Fausto Vallejo, extrañamente celoso del avance de quien fuera su compañera en una administración municipal.

