La iniciativa busca eliminar el “vacío de transición” laboral y establece programas de capacitación real de un año.
Propone estímulos fiscales de hasta el 50% en el Impuesto sobre Nómina para empresas incluyentes.
Morelia, Michoacán, a 13 de mayo del 2026.- “Legislar con el corazón significa que nuestras leyes deben traducirse en bienestar y oportunidades reales para nuestra gente. La inclusión no puede seguir siendo un acto de caridad, sino un mandato jurídico que garantice dignidad”, afirmó la diputada Nalleli Pedraza.
Al presentar en tribuna una reforma integral a la Ley para la Inclusión de las Personas con Discapacidad y a la Ley de Hacienda del Estado, la legisladora denunció la existencia de un “vacío de transición” donde las personas con discapacidad, tras concluir su formación, se encuentran con un abismo laboral debido a capacitaciones superficiales que duran apenas unos meses.
La propuesta, elaborada en conjunto con los parlamentarios Guare Rocio Chassin Martínez, Jorge Alberto Hurtado Yepez, Guadalupe Yuritzi Hernández Alvarado, Alberto Zúñiga López y Everardo Casillas Gasca, establece puntos transformadores:
• Modelo de Transición Laboral Inclusiva: Institucionaliza un sistema que asegure el paso efectivo de la formación al empleo.
• Figura del Mentor Laboral: Un guía técnico que acompañará a la persona hasta por 12 meses para garantizar su permanencia en el puesto.
• Formación Profesional: Exige programas mínimos de un año con materiales en Lectura Fácil y ajustes ergonómicos.
“Mi norte es claro: elevar la calidad de vida de las familias michoacanas”, puntualizó Pedraza. Por ello, la iniciativa extiende la cuota de contratación del 5% a empresas con más de 50 empleados.
Para incentivar la participación del sector privado, se propone una deducción adicional de hasta el 50% en el Impuesto sobre Nómina para aquellas que obtengan el distintivo de “Empresa Incluyente”.
Finalmente, con un tono emotivo, Nalleli Pedraza reafirmó que esta iniciativa emana de las voces ciudadanas ignoradas por décadas.
“Hagamos que Michoacán deje de ser un estado de barreras. El derecho a ganar el pan con dignidad y a ser expertos en la profesión que decidan, y no en la que el sistema les imponga, debe ser una realidad”, concluyó.

