Rigo Márquez, representante de Morena ante el IEM
Columna: “Con todo Rigor”
Morelia Michoacán a 9 de septiembre de 2026.- En 2027 habrá 17 gubernaturas a elección, pero esta no es una más: los hechos recientes sugieren que ya hay una “Operación Michoacán” en el tablero de muchos grupos de interés, unos legítimos, legales, nacionales y otros no. Habrá una contienda y, detrás, una pugna más profunda: la de quienes pretenden arrebatar a las y los michoacanos el poder de elegir libremente a sus representantes. La democracia está en vilo.
Se renovarán las gubernaturas de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. Todas son importantes, y cada una tiene sus retos y particularidades, pero hay algunas en que se debate no sólo el gobierno de sus pueblos, sino el destino del sistema político entero.
Las elecciones de Michoacán ya estaban en la mira, pero considero que hay elementos para afirmar que el lamentable asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y la aspiración por la gubernatura de su última pareja en vida, Grecia Quiroz, quien le heredó el cargo y el liderazgo del llamado “Movimiento Independiente del Sombrero”, hicieron de la entidad un territorio en disputa de intereses de escala internacional.
*Michoacán, en la mira de EEUU*
Estados Unidos vive momentos tristes: su presidente Donald Trump ha hecho gala de un deleznable intervencionismo. Los dos ejemplos más claros son Venezuela y Cuba, pero también está Honduras, donde influyó para que accediera al poder el conservador Nasry Asfura, y Argentina, donde ya ocupa la presidencia el libertario Javier Milei, quien ha hecho de su gobierno un espectáculo obsceno de entreguismo.
En este contexto, y a pesar de que en México ha habido grandes avances en el esclarecimiento del crimen contra Carlos Manzo, algunos miembros de su movimiento, como el diputado Carlos Alejandro Bautista Tafolla, han viajado al país vecino para pedir ayuda. Se puede alegar que su falta de pericia política le permite pensar que esta solicitud no va de la mano de la injerencia política, como él asegura, pero insistir en ello ya conlleva una responsabilidad cuando se le han advertido los riesgos.
El escenario es especialmente delicado, porque EEUU ha dado muestras claras de su interés en la entidad. Como muestra, en meses recientes, el gobierno de Donald Trump suspendió sus actividades de inspección en el sector agrícola de Michoacán, lo que, en los hechos, provocó que la industria aguacatera michoacana parara en seco sus exportaciones. La decisión, excusada en temas de inseguridad no aclarados, no puede ser leída sin el componente político.
No es gratuito: la industria aguacatera michoacana exporta cerca de 4 mil millones de dólares al año; visto al revés, de todo el aguacate que se consume al norte, la gran mayoría proviene de Michoacán. Mi lectura es que, a poco menos de un año de las elecciones, Trump quiso exhibir que sus decisiones pueden paralizar una parte vertebral de la economía en el estado y, en ese sentido, demostrar su poder de injerencia.
*Candidaturas independientes: puerta abierta a la injerencia criminal*
Pero no es EEUU el único flanco desde el que se pretende desplazar la voluntad del pueblo mexicano como única fuente legítima de poder; están también, hay que decirlo, los grupos del crimen organizado. En Morena no sólo nos preocupa, sino que nos ocupa, prueba de ello es que la reforma electoral local de 2026, la de mayor calado después de la de 2012, busca, precisamente, blindar nuestras elecciones de su influencia.
La Sombreriza de Grecia Quiroz ha centrado la discusión de la reforma en un supuesto agravio dirigido presuntamente contra ellos: el hecho de que se prohibió a las candidaturas independientes asociarse entre ellas. Ya no respondemos sólo nosotros: la Suprema Corte consideró que esta medida es constitucional, porque la independencia implica, en esencia, el deseo de contender sin asociaciones ni coaliciones.
Llama mucho la atención, por el contrario, que este movimiento no haya dicho absolutamente nada sobre una omisión que se ve en la reforma a posteriori: el hecho de que obliga a los partidos políticos a someter a sus candidaturas a un examen de integridad, para evitar que pueda filtrarse entre sus listas algún perfil con vínculos criminales, pero no se establece una disposición similar para las y los independientes. Nada los obliga.
En este contexto, parece que este tipo de plataformas se quedan en un estándar de verificación menos exigente, cuando una elección como la que tenemos enfrente no debe dejar ninguna puerta abierta al crimen. Ojalá que el Movimiento del Sombrero y otras organizaciones tengan la altura de miras y la voluntad política para someterse al análisis del que los partidos sí vamos a hacer uso para garantizar la democracia.
*Un nuevo IEM frente a la tormenta*
Tenemos confianza en que los votos nos favorecerán en 2027, eso dicen los números, pero esa no es la discusión. El tema es que todo el sistema político democrático está en juego, si el dinero ilegal, la violencia, la coacción, la infiltración criminal o la injerencia extranjera sustituyen el poder de la libre voluntad del pueblo de Michoacán. Y el problema es que Michoacán llega a este momento con un nuevo árbitro electoral.
El 19 de junio pasado, el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) perdió cinco consejerías, cuatro por remoción y una por renuncia, después de que votaron a favor del nombramiento de un encargado de despacho del Órgano Interno de Control (OIC), atribución que, según la interpretación, sólo correspondía al Congreso de Michoacán, aunque el cargo ya estaba acéfalo porque no se había podido desahogar el trámite en el Legislativo.
Quiero aprovechar este espacio para enviar un saludo afectuoso a todas y todos: a Silvia Verónica Mauricio Salazar, a Claudia Marcela Carreño Mendoza, a Juan Adolfo Montiel Hernández, a Marlene Arisbe Mendoza Díaz de León y a Ignacio Hurtado Gómez, y en particular a este último, expresidente, hombre de instituciones y de autoridad moral. Esta decisión, refrendo, no define sus carreras. Mi reconocimiento.
Tras una apretada selección, las nuevas consejerías rindieron protesta el 1 de septiembre, una semana antes de que arranque el proceso electoral 2026-2027. No podemos negar que la falta de una curva de aprendizaje previa y la planificación del arranque a contrarreloj pondrán en un lugar de especial vulnerabilidad al nuevo Consejo General del IEM, sobre todo cuando hay tantas fuerzas en la disputa detrás de la contienda.
En Morena vamos a dar un voto de confianza a la nueva conformación del IEM, pero también vamos a permanecer vigilantes, porque en esta ocasión no bastará con organizar elecciones, con imprimir boletas, con instalar casillas o con contar votos; el nuevo Consejo deberá distinguir las fuerzas que, de forma subrepticia y camuflada, intentarán incidir en la contienda, y contenerlas mediante decisiones tempranas y firmes.
No estamos pidiendo que el árbitro proteja a Morena, estamos pidiendo que proteja la elección. En otras palabras, nuestro partido-movimiento no necesita un árbitro guinda, necesita un árbitro electoral a secas.
Desde la representación de Morena ante el IEM, encomienda que tengo el honor de haber recibido de parte de nuestro Consejo Estatal, advierto que defenderemos la democracia con todas las herramientas legales a nuestro alcance. En 2027 no sólo se juega quién gobernará Michoacán, sino algo más de fondo: si el poder de decidirlo sigue perteneciendo a las y los michoacanos. De ese tamaño asumimos el compromiso.

