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Obra que trasciende generaciones: Gladys Butanda deja huella en Praderas de Morelia

Columna

Por El Teclo Chávez

Morelia Michoacán a 1 de febrero de 2026.- Hacer una obra pública no es únicamente colocar concreto y asfalto; es pensar en el futuro, en la durabilidad, en el impacto social y urbano que dejará con el paso de los años. Cuando una infraestructura se proyecta para durar medio siglo, no es cualquier cosa y, sin duda, es algo que merece reconocerse. En esta ocasión, el tema es el trabajo que viene realizando Gladys Butanda, quien, desde esta óptica, lo está haciendo bien.
La reciente obra en la Avenida Amalia Solórzano, ubicada en la zona de Praderas de Morelia, es una muestra clara de ello. Se habla de una inversión cercana a los 200 millones de pesos, cifra que por sí sola llama la atención, pero que cobra mayor relevancia cuando se observa el resultado final: una vialidad moderna, funcional y construida con materiales de alta calidad que, de acuerdo con lo expresado por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla durante su discurso inaugural, tendrá una vida útil de hasta 50 años.
No se trata solo de una avenida renovada; se trata de un proyecto integral que ha transformado toda la zona de Praderas. El crecimiento ha sido evidente: aumentó la plusvalía de los inmuebles, se fortaleció la conectividad y mejoró la calidad de vida de quienes ahí residen. Obras de este calado generan desarrollo, orden urbano y confianza ciudadana, elementos indispensables para cualquier ciudad que aspire a un crecimiento sostenido.
Que vengan más obras de este nivel. Que se siga apostando por proyectos bien planeados, bien ejecutados y pensados a largo plazo. En ese sentido, el mensaje es claro: siga así, doña Gladys Butanda, va bien el rumbo que ha tomado. Incluso en los detalles se nota el trato cercano y humano, como el convivio ofrecido al concluir el magno evento de inauguración, donde un tradicional platillo de carnitas fue bien recibido por los asistentes, cerrando la jornada con un ambiente de cercanía y gratitud.
Ayer, y les platico a ustedes, amigos lectores y lectoras, vi a Gladys Butanda serena, con liderazgo, con esa mirada de quien sabe lo que hace y hacia dónde aspira. Al abordarla, me atendió de manera sencilla, con la mano extendida, reflejando orgullo por servir a los michoacanos y por entregar resultados tangibles.
Gladys Butanda, pues, hizo una gran obra. Una obra que no solo responde a las necesidades del presente, sino que proyecta beneficios hasta el futuro. Estamos hablando de una infraestructura inaugurada en 2026 que, según lo anunciado, podría seguir en funcionamiento hasta el año 2076. Nada mal. Nada mal en absoluto.

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