Morelia, Michoacán, 17 de septiembre de 2026.- El escenario político cambió y con él también comenzaron los movimientos al interior de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), donde la cercanía que durante los últimos meses mostraron la rectora Yarabí Ávila González y el senador Raúl Morón Orozco quedó bajo una nueva lectura política.
La relación entre ambos personajes no fue únicamente materia de especulación. Durante 2026 se documentaron públicamente encuentros entre Ávila González y Morón Orozco. El senador, en su calidad de presidente de la Comisión de Educación del Senado, participó incluso en un foro convocado por la Universidad Michoacana, donde ofreció respaldo para realizar gestiones ante el Gobierno de México.
En marzo, Yarabí Ávila confirmó además que había sostenido reuniones con Morón y explicó que éstas obedecían a gestiones institucionales relacionadas con asuntos financieros, académicos y apoyos para estudiantes. La rectora defendió entonces la interlocución de la Universidad con distintos actores políticos y rechazó que se tratara de una definición política.
Sin embargo, la frecuencia y visibilidad de esos encuentros provocaron críticas desde distintos sectores universitarios. Eduardo Tena Flores, dirigente del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), cuestionó públicamente la cercanía entre la rectora y el senador y acusó que la Universidad estaba siendo involucrada en una disputa política. Se trató de señalamientos del dirigente sindical, no de hechos acreditados por una autoridad.
Incluso hubo una queja electoral relacionada con una reunión entre Ávila y Morón por presuntos actos anticipados de campaña, promoción personalizada y uso indebido de recursos públicos. Sin embargo, el Instituto Electoral de Michoacán desechó el asunto al considerar que no se acreditaron las irregularidades denunciadas y, posteriormente, el Tribunal Electoral del Estado desechó la impugnación correspondiente.
Con el cambio del escenario político, ahora las miradas están puestas en la forma en que se reacomodarán los grupos que durante meses fueron identificados —con distintos grados de cercanía— con el proyecto de Morón.
Entre los nombres mencionados en las disputas y versiones sobre la conformación de grupos universitarios aparecen Yarabí Ávila, el exrector Raúl Cárdenas Navarro, Rodrigo Gómez Monge, Ignacio Campos y Ramiro Silva. No obstante, la pertenencia de todos ellos a un mismo grupo político de Morón no está acreditada de manera uniforme, por lo que debe distinguirse entre relaciones políticas documentadas y señalamientos surgidos de la propia disputa universitaria.
En el caso de Ignacio Campos sí existen antecedentes públicos claros de respaldo político a Morón. Una resolución del Tribunal Electoral de Michoacán documentó movilizaciones realizadas en Uruapan en 2021 en apoyo al entonces aspirante morenista.
Lo que ahora se abre en la Universidad Michoacana es una etapa de reacomodos. Actores que construyeron relaciones con diferentes grupos políticos tendrán que definir su posición ante el nuevo escenario, particularmente cuando la vida interna de la Casa de Hidalgo atraviesa por decisiones relevantes y por una creciente discusión sobre la relación entre autonomía universitaria y política partidista.
Para Yarabí Ávila, el nuevo contexto significa también enfrentar el costo de percepción generado por su cercanía pública con Morón, aun cuando ella siempre sostuvo que los encuentros tuvieron carácter institucional.
La partida política cambió antes de que terminara de jugarse. Y en la Universidad Michoacana comienza ahora otra: la del reposicionamiento de grupos, alianzas y personajes que buscarán conservar influencia en una institución que durante meses estuvo en el centro de la disputa política de Michoacán.

