Las leyes se escriben en el Congreso, pero las necesidades se escuchan en la calle.
Pátzcuaro, Michoacán, 27 de septiembre de 2026.– La labor de un diputado no termina con la presentación de iniciativas o la votación de leyes; exige mantener presencia en territorio, escuchar directamente a la ciudadanía y acompañar las gestiones de las comunidades, señaló el diputado local Toño Mendoza.
En su Segundo Informe de Actividades Legislativas, Mendoza dedica un capítulo a la gestión social y territorial, entendida como una tarea permanente de cercanía, atención y acompañamiento a la población.
El legislador destacó que el Congreso y el territorio deben mantener una comunicación permanente, porque muchas de las problemáticas que se conocen directamente en colonias y comunidades pueden transformarse en iniciativas, gestiones o acciones de acompañamiento ante las instituciones.
“Una diputación no puede ejercerse solamente desde una oficina. Hay que estar en territorio, escuchar a la gente, regresar, explicar qué se hizo y reconocer también aquello que todavía falta por resolver”, afirmó.
Mendoza sostuvo que rendir cuentas también significa regresar a las comunidades y mantener contacto directo con quienes otorgaron la representación popular.
“El territorio es donde una iniciativa deja de ser un expediente y se convierte en una necesidad con nombre y rostro. Ahí es donde comienza y debe regresar nuestro trabajo”, concluyó.

