Morelia, Michoacán, 15 de julio de 2026.– La muerte de Tadeo, un niño de seis años, cambió la rutina de la avenida Michoacán. Dos días después del siniestro en el cruce ferroviario, vecinos salieron a la calle para exigir la construcción de un puente peatonal que les permita cruzar las vías sin poner en riesgo la vida.
El reclamo ocurrió este miércoles, frente al paso del ferrocarril donde el lunes una locomotora arrolló al menor cuando su madre intentó cruzar las vías. La manifestación terminó con la intervención de un grupo de granaderos que despejó la zona para permitir el avance del tren.
Los habitantes señalaron que el cruce representa un riesgo desde hace décadas. Explicaron que cada día esperan el paso de los convoyes o deciden atravesar las vías para llegar a sus casas, trabajos, escuelas o centros de estudio. Afirmaron que la falta de un paso seguro ha permanecido sin solución durante generaciones.
La exigencia coincidió con la que, desde hace años, mantienen habitantes de la colonia Siervo de la Nación, quienes también solicitan infraestructura para cruzar las vías del ferrocarril.
El movimiento de los trenes se restableció poco después del retiro de los manifestantes. Para la empresa ferroviaria, la circulación de la carga continuó. Para los vecinos, la discusión volvió al mismo punto: cuánto vale la vida de quienes viven junto a las vías.
La locomotora siguió su marcha. Tadeo no volvió a casa.
Su muerte dejó a una madre frente a una ausencia definitiva y a una colonia con una exigencia que permaneció sin respuesta durante décadas: un puente para cruzar sin jugarse la vida.

