Michoacán Informativo

IVEM y su director David Soto Quizaman castigan a más de mil personas sin agua: negligencia criminal que pone vidas en riesgo

48 días de abandono oficial y silencio cómplice del IVEM
Vecinos acusan mentiras, cinismo y desprecio del director David Soto Quizaman

“Nos están dejando morir”: colonias colapsan por omisión del instituto

Morelia, Michoacán a 28 de enero de 2026.–
La indolencia, incapacidad y presunta negligencia criminal del Instituto de la Vivienda del Estado de Michoacán (IVEM), encabezado por David Soto Quizaman, ha condenado a más de mil personas a sobrevivir 48 días sin agua potable, en un abandono que ya configura una grave violación a derechos humanos y un riesgo sanitario inminente en la capital michoacana.
Desde el 11 de diciembre de 2025, el pozo distribuidor de agua —bajo responsabilidad directa del IVEM— permanece fuera de operación. Pese a los reportes, oficios y exigencias vecinales, la respuesta institucional ha sido el engaño, las evasivas y los pretextos, mientras familias enteras viven en condiciones insalubres, sin higiene mínima ni acceso al vital líquido.
Lejos de asumir su responsabilidad, David Soto Quizaman ha optado por el silencio y la simulación, permitiendo que colonias completas enfrenten una crisis que ya se traduce en focos de infección, riesgo de enfermedades y deterioro de la salud pública, afectando también a más de 300 niñas y niños de una escuela primaria.
Cansados del abandono gubernamental, vecinos tomaron este martes las oficinas del IVEM antes de las 8:00 horas, denunciando que el instituto los mantiene “sometidos a una muerte lenta”, al negarles un derecho básico consagrado en la Constitución.
La Encargada del Orden, Victoria Corona, acusó que la omisión es deliberada y que las autoridades han decidido ignorar conscientemente una emergencia sanitaria.
“Esto no es un error técnico, es una decisión política de no atendernos. Nos están dejando morir poco a poco”, denunció.
De acuerdo con los datos recabados, 500 familias de la colonia La Nueva Aldea II y 200 de Pablo González Casanova padecen directamente la falta de agua, además de una escuela primaria que opera en condiciones indignas. La negativa del servicio, subrayaron, es ilegal y anticonstitucional, por más que el IVEM intente minimizar la gravedad del problema.
Durante casi dos meses, los habitantes han tenido que endeudarse para pagar pipas, depender de la solidaridad de terceros y acarrear agua en cubetas, mientras los sanitarios colapsan y la contaminación avanza sin control.
“Vivimos entre suciedad y riesgo. Esto ya es una bomba sanitaria”, advirtieron.
Los vecinos alertaron que las consecuencias de esta omisión trascienden sus colonias y podrían impactar a otras zonas de Morelia.
Mientras tanto, el IVEM y su director David Soto Quizaman continúan sin ofrecer una solución real, acumulando señalamientos por negligencia grave, omisión institucional y falta absoluta de sensibilidad social, ante una crisis que pone en riesgo la salud, la dignidad y la vida de más de mil personas.

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