Por Roberto Carlos Guevara
Morelia, Michoacán, 12 de julio de 2025.- En el marco de una asamblea estatal convocada para fortalecer la unidad y la organización de las fuerzas progresistas en Michoacán, el exdiputado morenista Fidel Calderón Torreblanca lanzó un firme llamado a erradicar prácticas de manipulación política que, según denunció, han dañado la dignidad de muchas mujeres dentro del movimiento.
Acompañado por el profesor y líder de izquierda Raúl Morón Orozco, Calderón Torreblanca destacó que el encuentro tiene como objetivo consolidar los principios de equidad y justicia que han dado origen al proyecto de transformación nacional. Durante su mensaje, no sólo enfatizó la necesidad de cerrar filas en torno a la unidad, sino que también arremetió contra aquellos actores políticos que, según dijo, “engañan y utilizan a las mujeres como carne de cañón en sus disputas internas”.
“Convocamos a todas y todos a construir un verdadero acuerdo de unidad. Para ello no es necesario continuar abusando de la buena fe de las compañeras ni mucho menos utilizarlas como instrumentos de presión o de conflicto. Eso no es congruente con los valores que defendemos”, expresó con contundencia.
El exlegislador pidió que la equidad de género no sea usada como consigna vacía o como fachada para proyectos personales disfrazados de causas colectivas. “Debemos defender la equidad de género de manera genuina, sin cálculos políticos ni intereses ocultos. Todas las mujeres merecen respeto, todas tienen capacidades propias, no necesitan ser tripuladas por ningún varón”, subrayó.
El evento reunió a liderazgos de distintas regiones del estado, así como a militantes que han acompañado las luchas sociales de la Cuarta Transformación. En su intervención, Raúl Morón respaldó el llamado de Fidel Calderón y coincidió en que el respeto a la dignidad de las mujeres y la autenticidad de sus liderazgos son fundamentales para consolidar un movimiento honesto y representativo.
La asamblea estatal concluyó con el compromiso de impulsar una agenda común en la que el protagonismo de las mujeres no sea condicionado ni tutelado, sino plenamente autónomo y respetado.
Fidel Calderón reiteró que la construcción de una mayoría sólida dentro del movimiento requiere congruencia ética y política, especialmente en temas tan sensibles como la participación femenina. “La Cuarta Transformación no puede permitir simulaciones ni abusos disfrazados de inclusión”, sentenció.

