El vuelo del hombre, una crónica del deporte extremo en el Bicentenario de Morelia

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Por Ernesto Tinoco Rojas


Morelia, Michoacán a 16 de enero del 2022.- Entre la ciudad de la cantera rosa habita un grupo importante de amantes de los deportes extremos, y destacan quienes en bicicleta gustan del vuelo, de los mortales, de los giros y de las piruetas en el aire.


Se congregan en el Parque Bicentenario de Morelia, y yo entro ahí detrás de un amigo que lleva una bicicleta dorada.
Al ver el skate park siento que las rampas son parte otro mundo, de un lugar donde la gravedad no existe y el vuelo es la expresión más humana que existe.


Además de las bicicletas, también hay personas en patinetas y patines, sobresale una chica de al rededor 20 años que domina los patines como si de una exhibición se tratara.
Además, hay jovencita de menos de 20 año, que aunque no domina la bicicleta, salta sin miedo sin miedo al vacío.


Hablo un poco el amigo que me trajo, Pablito, que decide no dar su nombre completo; él saluda a todos, monta en su bicicleta, que transportó doblada en la cajuela de un taxi, y sale disparado hacia las rampas centrales de cemento del parque, que parecen una piramide antigua. Pablito regresa hacia la rampa principal y vuela en los aires para hacer un mortal; arranca aplausos y griterío.


Otro deportista no deja de saltar y hacer trucos, su nombre es Jesús Alexis Campos Zavala, tiene 24 años y es del Puerto de Buenavista, en Morelia, me explica que desde los seis años le “nació el amor por la bicicleta” y que a los 12 años, con una bicicleta que le compró su familia inició su afición por el vuelo. Admitió que hubo años que dejó de lado el deporte, pero que regresó hace 8 meses y aseguró que ahora nunca lo dejará.


Describe que cuando alguien busca entrar en forma al deporte se puede iniciar con una inversión de 3 mil pesos, pero advirtierte que cada vez que se eleve el nivel de profesionalismo se necesitará una inversión de cerca a los 7 mil pesos.


“Para mi este deporte es una distracción, no lo veo como competencia porque todos son familia, me gustaría llegar a grande ligas pero más que nada es un disfrute el estar volando y estar saltar”, dice.


Detalla que su truco favorito es el 360 -BAR, y describe que este truco consta de girar con el cuadro e irse con en rotación del eje humano.


Así, pide a las autoridades que instalen un parque de deportes extremos más cerca del centro, pues argumenta aunque hay varios parques en Morelia todos están a las orillas.


Genesis Pilar Lira Vargas, de 18 años, explica a MoreliActiva que desde niña gustaba de la bici pero que que fue hasta que se hizo novia de un biker que comenzó a desarrollarse en este ámbito.


“El haberme subido aquí y volar alto, al momento de volar, es un éxito para mi… hacen falta morras para darle y yo invitaría a todas las morras a que no nos de miedo, es una sensación muy chida”, destaca.


Empero, observó que existen muy pocas mujeres que practiquen este deporte y que al menos en el Bicentenario, ella es la única.


Julio, de 29 años y originario de Morelia de la colonia Santiaguito, me explica que desde que los 4 años le surgió el amor por la bicicleta, la cual observó lo ha llevado a lo que ahora es, un deportista extremo.


“Es el amor a las rampas, a la calle, yo pedaleo desde el 20112 y aunque dejé de pedalearle 4 años, porque tuve que vender la bici, hace 2 años regrese… antes competía a niveles nacionales y siempre subía al podium, y hoy hice el evento de septiembre del 2012, Dirt Constest”, explica.


Y remarca que el 360 o giro completo es de sus trucos favoritos, porque mientras más pica la mirada, más gira y la sensación de la esa fuerza lo hace sentirse vivo.


Además, todos los patinadores me comentan que sería muy bueno que se edificará un pozo de espuma, que permita practicar a las joves generaciones y los profesionales con seguridad.


Y acotan que todos se organizan para asegurar que todo los novatos sean bien recibidos.


Antes irme, decido probar un poco de la bicicleta y de ese amor por el vuelo que sentía de niño.


Al final, regreso a mi casa, por la noche, en el carro de Alexis, quien remarca su amor por los autos clásicos… platicamos largamente.