Uruapan, Michoacán, 1 de septiembre de 2026.-Yesenia Méndez Rodríguez denunció haber sido despedida del Ayuntamiento de Uruapan luego de ampliar una declaración ante la Fiscalía relacionada con Samuel García Rivero y solicitar que se investigue la relación laboral y personal que, asegura, éste habría mantenido con la presidenta municipal, Grecia Quiroz García.
A través de un posicionamiento publicado en Facebook, Méndez Rodríguez informó que este lunes la Secretaría de Administración del Ayuntamiento le notificó verbalmente la terminación de su relación laboral, decisión que calificó como violatoria de sus derechos.
La trabajadora sostuvo que ingresó a la administración municipal desde 2017 y que cuenta con base laboral desde 2021, por lo que anunció que recurrirá a los tribunales para controvertir su separación.
“Mi despido no borrará mi derecho a decir la verdad”, expresó al señalar que la decisión ocurrió después de que acudiera ante la Fiscalía para ampliar su declaración sobre hechos que, afirmó, conoce derivado de su paso por la administración municipal.
En su posicionamiento, Méndez Rodríguez vinculó temporalmente su despido con los señalamientos que realizó ante la autoridad ministerial y cuestionó si la decisión pudiera tener un trasfondo político.
Entre los asuntos que pidió esclarecer se encuentra el regreso de Samuel García Rivero al Ayuntamiento una vez que Grecia Quiroz asumió la Presidencia Municipal, donde, de acuerdo con la denunciante, ocupó la Dirección de Protocolo y habría percibido un salario mensual de 70 mil pesos.
Méndez Rodríguez aseguró que existen recibos de nómina que respaldarían este último señalamiento y pidió que sean las autoridades las encargadas de verificar la documentación y determinar la veracidad y relevancia de los hechos.
La ahora extrabajadora subrayó que sus declaraciones no constituyen una sentencia contra ninguna persona y sostuvo que su intención es que los señalamientos sean investigados conforme a derecho.
“Yo no estoy pidiendo privilegios. Estoy pidiendo que se investigue. No estoy condenando a nadie. Estoy exigiendo que la autoridad determine la verdad”, manifestó.
También cuestionó la congruencia de la actual administración con el legado político de Carlos Manzo y planteó si dentro del gobierno municipal existe tolerancia hacia las voces críticas y hacia quienes presentan información ante las autoridades.
Méndez Rodríguez insistió en que las investigaciones relacionadas con el asesinato de Carlos Manzo deben resolverse mediante pruebas y actuaciones ministeriales, y no a partir de confrontaciones públicas, campañas de opinión o acusaciones de “guerra sucia”.
Finalmente, advirtió que continuará con las acciones legales correspondientes tanto por su situación laboral como respecto de la información presentada ante la Fiscalía.
“Yo seguiré dando la cara. Porque perder un puesto de trabajo puede ser una represalia. Perder el derecho a decir la verdad sería permitir que el miedo nos gobierne. Y yo no tengo miedo. Nos veremos en los tribunales… y en la Fiscalía”, concluyó.

