Morelia , Mich., 3 de junio de 2016.- A casi cuatro años del feminicidio de Frida Santamaría, el principal sospechoso del crimen continúa prófugo, mientras persisten los señalamientos sobre las actuaciones de autoridades ministeriales y judiciales que, según determinó un tribunal federal, incurrieron en irregularidades que favorecieron al imputado Juan Paulo N, hijo de un ex alcalde y político de Sahuayo.
El caso volvió al centro de la discusión luego de que el Tribunal Colegiado del Décimo Primer Circuito concluyó que existieron actuaciones indebidas dentro del proceso penal, desde la integración de la carpeta de investigación hasta las resoluciones emitidas por autoridades jurisdiccionales.
La instancia federal señaló deficiencias y omisiones atribuibles al Ministerio Público, a la Fiscalía, así como a jueces y magistrados que conocieron del asunto, al considerar que las determinaciones adoptadas tuvieron como efecto beneficiar al acusado.
Derivado de esa resolución, el tribunal ordenó reponer el procedimiento y reclasificar el caso bajo el delito de feminicidio. También instruyó la emisión de las medidas necesarias para lograr la detención de Juan Paulo N, identificado como el principal sospechoso por la muerte de Frida Santamaría.
Pese al mandato judicial, el imputado no ha sido localizado. De acuerdo con versiones difundidas durante el desarrollo del caso, existiría la presunción de que se encuentra oculto en Colombia, fuera del alcance de las autoridades mexicanas.
El feminicidio de Frida Santamaría ocurrió en 2022 y desde entonces familiares y colectivos han denunciado retrasos, decisiones cuestionadas y obstáculos en la procuración de justicia. Las resoluciones federales fortalecieron los reclamos de quienes sostienen que existió una cadena de protección institucional a favor del acusado.
La determinación del Tribunal del Décimo Primer Circuito también colocó bajo escrutinio la actuación de las autoridades que participaron en la investigación y judicialización del caso, al advertir que las resoluciones emitidas se apartaron de los estándares que exige la investigación de un feminicidio.
Mientras el proceso permanece abierto y la orden de captura continúa vigente, el caso de Frida Santamaría sigue sin una sentencia y sin la presentación ante la justicia del principal señalado por el crimen.

