Por Juan Avendaño.

Morelia Michoacán a 12 de junio de 2018.-A prácticamente tres días de que comience la justa mundialista de fútbol, Rusia 2018, las campañas electorales en Morelia, parece que ya dieron de sí.
Lo que los candidatos lograron hasta estos primeros días de semana, puede ser lo último que la ciudadanía “perciba” en razón de sus propuestas y el conocimiento de perfiles.

Para la alcaldía de Morelia, se nos ha mostrado lo que pareciera un pleito personal entre los candidatos Alfonso Martínez, como independiente y Carlos Quintana, por la coalición PAN, PRD y MC, después de no llegar a acuerdos que antaño pudieron haberse amalgamado en las legislaturas correspondientes, donde ambos participaron.

Nos deja un Fausto Vallejo Figueroa que, entre su enfermedad y su desgaste político, pareciera que una declinación por debajo de la mesa, será lo consecuente después de hacer llegar su propuesta a las masas más populares y vulnerables de la capital.

Por otro lado, quien no ha dejado de sorprender y se ve como el inminente triunfo de esta contienda electoral, es la candidata del PRI, Daniela de los Santos, quien ha llevado su campaña con una postura real y confirmando que con el respaldo de un equipo joven, pero eficiente, será la próxima y primera alcaldesa de Morelia.

Mientras que los otros candidatos han caminado por las calles con más pena que gloria. El de Morena, Raúl Morón, sólo le servirá la marca de su partido y lo que pueda lograr posicionar hasta esta semana.

El candidato del Verde, Constantino Ortiz, seguirá sólo dejando buenas impresiones sin tener la fuerza suficiente para lograr alguno de los primeros lugares.

Por Nueva Alianza, César Santoyo Muñoz, se habrá despedido con una experiencia más en su trayectoria que es más hacia lo académico, que hacia lo político.

A partir del próximo 14 de junio, lo electoral lastimosamente quedará en segundo plano ya que los ojos estarán en el accionar de la selección mexicana de futbol, que a decir verdad, sólo servirá como cortina de humo para desorientar aún más a una población ávida de buenas nuevas y, con seguridad, de acuerdo al accionar del equipo de fútbol, el ciudadano podría plasmará su voto más por lo emocional, que por una postura analítica.

Así pues, no nos queda más que esperar una buena participación del equipo tricolor para que no sea el voto de castigo, el que prevalezca en las urnas el próximo 1 de julio.