Por Michelle Urzuaga.

Morelia Michoacán a 30 de mayo de 2018.-Conforme se desarrolló ayer por la noche el debate por la Presidencia municipal de Morelia, la percepción que he venido pulsando en las calles, se afianzó en mí cabeza: la candidata priista, Daniela de los Santos, fue la sorpresa del debate y así lo he venido observando estas semanas.

Unos días atrás, a la candidata se le había visto en un foro de discusión en televisión, tipo debate, con menor empuje, sin embargo, en esta ocasión ya se le notaron los días de campaña y el conocimiento que te dan los recorridos por colonias, tenencias y comunidades. Sin duda, en esta ocasión se le notó con fuerza, firmeza y con claridad de ideas.

Desde luego, los hombres candidatos también dieron la batalla en este debate ciudadanizado.

Como era de esperarse, el Presidente municipal independiente que busca la reelección, Alfonso Martínez, fue flanco de las críticas más duras por parte de Carlos Quintana y recibió un “descontón” de Daniela de los Santos, en materia de transparencia. En realidad, quedó desnudo y como mentiroso, incumplido y corrupto por temas como el Parque Lineal del Río Chiquito.

Fausto Vallejo, del partido Encuentro Social, argumentó como algunos especialistas lo predijeron, pero se le vio disminuido, en realidad se le notó enfermo. De hecho, ha comenzado a correrse el comentario de que los medicamentos inmunodepresores que toma por el trasplante de hígado al que fue expuesto hace unos años, no están funcionando, pues esta campaña parece que le está generando demasiado estrés y es muy probable que no la termine, por indicaciones médicas.

De Carlos Quintana, candidato del PAN, PRD y MC, se recibió lo mismo de los días anteriores: golpes al independiente Alfonso Martínez. De hecho, ahora ya llama demasiado la atención esta situación de odio personal, muy íntimo. La pelea y la rivalidad que han mostrado a lo largo de los meses, no hace más que confirmar la tesis que se venía comentando desde el inicio de la campaña. Se sabe que su disputa es por los votos azules que necesita Quintana y no tiene y que fueron ganados por Alfonso en la campaña anterior, pero también, es sabido que Carlos Quintana, Marko Cortés, Andrea Villanueva y otros panistas que juegan posiciones en este proceso, desean apoderarse de los jugosos negocios económicos que maneja el actual Presidente con licencia, Alfonso Martínez.
Alguien que no se vio mal en el debate, fue el expriísta de 30 años y que hoy juega por el Partido Verde, Constantino Ortíz. Se le notó ágil en sus propuestas.

Eso sí, muy pocas ideas, pero claras. Sin embargo, para él es demasiado tarde. No tiene estructura que le ayude para ganar y quedaron muchos verdes dolidos por su imposición, los cuales han comenzado a desfilar en la casa de campaña de la priista De los Santos.

Raúl Morón, de Morena, no encontró la brújula.

Es muy corto en su visión de gobierno, a pesar de tener muchos años ejerciendo cargos públicos de primer nivel, lo que le ha permitido ser hoy un político rico.

Su apuesta en el debate fue, como hasta el momento lo ha sido en su campaña, colgarse de López Obrador. Sin duda, esto le generará votos, pero el pronóstico es que quede chato en el número de votos requeridos para ganar.

Y César Santoyo, de Nueva Alianza, mostró lo que es: un académico metido con calzador como candidato. De él nada se recuerda, sólo su aspecto mugriento a no rasurarse la barba.

Están por llegar a la mitad de campaña y una cosa parece muy evidente: Alfonso Martínez está en picada y parece que nada podrá salvarlo.