Por Abundio Molinero

Morelia Michoacán a 21 de mayo de 2018.-El pasado mes de abril, agentes de la Policía de Morelia acudieron al fraccionamiento Arkos San Antonio ubicado al poniente de la ciudad de Morelia donde rescataron a un par de niños abandonados, uno de 10 y otro de 2 años quienes a su corta edad, ya conocen la frialdad del abandono y el dolor del hambre que se siente cuando sus progenitores los dejan en casa solos o sin nada que comer pero a pesar de la penosa situación, ellos solo quieren estar con sus padres.

Fue a través de una denuncia ciudadana por la que acudieron mujeres policías las cuales tocaron la puerta del domicilio y efectivamente, encontraron a los pequeños abandonados “a la buena de Dios”.

El pequeño de diez años, era el que “cuidaba” a su hermano menor más por amor que por obligación, pues intentaba proveerlo de lo que necesitaba pero no podía, simplemente por su corta edad le era imposible ayudarlo cuando sus papás salían.

Y es que el varón, que no es el padre biológico de los niños, salía temprano a desempeñar su trabajo como albañil y la madre, según los vecinos, no trabajaba pero en lugar de cuidar a sus hijos, “se salía pero para vigilar a su pareja” por lo que los menores se quedaban solos en el domicilio desde muy temprano, hasta entrada la noche, según explicaron los testigos.

Señalaron que en varias ocasiones les pasaban a los pequeños alimentos por la ventana ya que cuando los padres salían del domicilio, los dejaban encerrados con llave en la puerta y sin comer por muchas horas.

Luego de que las mujeres policías rescataron a los niños, los presentaron en el Centro de Atención a Víctimas que está ubicado atrás del Mercado de Abasto en la colonia Aquiles Serdán y posteriormente quedaron a disposición del Ministerio Público quien definirá su situación jurídica, “de esos casos nos toca atender muchos” explicaron las agentes de la Policía de Morelia tras agregar que se han vuelto muy comunes esas situaciones.

Las uniformadas lamentaron que a pesar de lo común de los casos, muchas veces como representantes de la ley están limitados para actuar y en ocasiones, solo se les puede llamar la atención a los padres o incluso, cuando hay agresiones hacia las mujeres, son ellas mismas las que lo niegan por el miedo a quedarse sin el sustento que les proporciona su pareja pues refirieron que según estadísticas, 7 de cada diez niños han recibido alguna vez en su vida algún tipo de agresión, las más frecuentes, las físicas y las emocionales que también son, las que más dañan .