En Morelia existen más de 24 mil hectáreas de vocación agrícola y son cultivadas menos de 10 mil hectáreas

Urge apoyo sustantivo, no ficticio

Morelia, Michoacán, a 25 de mayo de 2018.-  El campo michoacano se encuentra en manos de campesinos mayores de 60 años que no cuentan con apoyos ni programas efectivos que lo ayuden a sobrevivir, por ello, el candidato a diputado federal por el Distrito 08, Javier Rivera Calderón, se ha propuesto defenderlo y proponer políticas de rescate del agro.

No se puede aspirar a ser competitivos con un campo en desventaja con las grandes potencias productivas del extranjero y pese a tener tierra con vocación productiva, hace falta el apoyo institucional, directo y efectivo para lograr su tecnificación y desarrollo de sistemas de riego.

El campo de temporal es insuficiente para producir los alimentos que necesita la población nacional y cada vez se depende más de la importación de granos, los cuales son base de la alimentación del mexicano.

Rivera Calderón, hombre de campo y productor de ganado, reveló que tan solo en Morelia hay aproximadamente 24 mil hectáreas con vocación agrícola, sin embargo, por la falta de capital, la migración del campesino y la marginación para acceder a los programas de apoyo, sólo se cultivan alrededor de 10 mil hectáreas, pero de las cuales, únicamente 4 mil rinden una productividad rentable, el resto, sirven para cobrar los raquíticos recursos del Procampo.

Esa realidad es la que tiene en agonía al campo y por ello, urge impulsar políticas públicas para implementar programas eficientes y efectivos de rescate del agro mexicano, pero donde los apoyos lleguen a las manos de los verdaderos productores, que haya una supervisión real de la tecnificación, de construcción de sistemas de riego, canales de comercialización y precios de garantía aunados a los subsidios, entre otros.

El campo aún está a tiempo de ser altamente productivo y rentable, porque no se puede seguir dependiendo de los granos transgénicos que fueron desarrollados para la engorda de animales, pero que llegan a México a precios accesibles para el consumo humano.

Citó, por ejemplo, que un kilogramo de maíz transgénico tiene un costo de 4 a 5 pesos, rinde para hacer un kilogramo y cuarto de tortilla que es vendido hasta en 25 pesos, lo cual genera una ganancia de 20 pesos y causa una mala alimentación e incluso, es causa de obesidad.

Por ello, de llegar a la Cámara Baja, su objetivo será la defensa del presupuesto para el campo mexicano y la implementación de programas reales y sin simulación, que vayan encaminados al rescate de los cultivos originarios de cada región y dejar a un lado la siembra de conveniencia o de moda.

Un campo bien orientado y desarrollado, será competitivo, sano y altamente productivo, propuso el candidato a diputado federal por el Distrito 08, Javier Rivera Calderón.